Conocer las gafas con las que te miras a ti y al resto, cómo te desenvuelves en el mundo y qué es necesario revisar de tu manera de funcionar porque te daña.
Hay personas que nunca se han preguntado qué necesitan, personas que vienen a terapia sintiéndose mal pero no sabiendo por qué. Lo descubriremos juntos/as tras las primeras sesiones, y lo iremos afinando conforme avancemos.
Para mí es muy importante que entiendas qué te está pasando y comprendas los procesos que subyacen a tu problema. Iremos trabajando en lo que yo llamo ‘forma de árbol’: primero estabilizar tu presente mitigando la sintomatología, después más en profundidad trabajando las bases para que no vuelvas a encontrarte en el punto de partida.
Cuando sientas que has recuperado tu calidad de vida y que ya no necesitas nuestro espacio como al inicio, es hora de hablar de finalizar la terapia. Aun así, mi filosofía es que ese lugar sigue estando disponible para ti si en cualquier momento lo vuelves a necesitar.
Sigmund Freud
Me llamas
¿Compartimos disponibilidad?
Hacemos sesión informativa gratuita: unos 15 minutos para que me preguntes lo que necesites
¡Empezamos el proceso!
Son muchos los motivos por los que alguien puede necesitar acudir a terapia. Si sientes que estás sufriendo, que ya llevas un tiempo intentando buscar soluciones y no funcionan, que estás perdiéndote a ti (tu esencia), que eres sensible a muchas situaciones y no entiendes por qué, o te descubres repitiendo patrones que no te llevan a nada bueno, pero no sabes qué más hacer… Son algunas de las ideas que te pueden ayudar a hacer ‘click’ y dar el paso de buscar ayuda. Cada uno lleva su mochila, y dejar que persona ajena conozca tu dolor y tus vulnerabilidades es un ejercicio de valentía importante. No es fácil, pero ya empezarás a cultivar tu autocuidado de una manera especial.
Yo entiendo la psicoterapia como un proceso de reparación de tu sistema interno. Las personas vamos construyendo nuestra realidad en base a las experiencias que vivimos. Todos esos aprendizajes previos filtran nuestra manera de percibir, interpretar y responder en el mundo. Nosotros haremos unas sesiones de evaluación para saber cuál es el ‘mapa’ personal con el que te mueves por el mundo y entender tu manera de funcionar. Tras esta fase, diseñaremos un tratamiento individualizado que se ajuste a lo que necesitas. Para mí es esencial promover la autorregulación (aprender a calmar tus emociones y sensaciones internas desagradables para que no te dañen) y el autocuidado (permitirte dedicar tiempo a ti y tu cuerpo de forma que potencie tu bienestar).
La respuesta corta es: gracias a tu propia intuición. La respuesta larga es: cuando sientes que es un espacio que te apetece tener (incluso sabiendo que no lo pasarás bien en ocasiones), cuando te sientes escuchado/a y entendido/a, cuando se habla de lo que es importante para ti y se trabaja lo que necesitas, cuando a menudo acabas las sesiones pensando lo que se ha hablado y te sientes aliviado/a, cuando sientes que con el tiempo vas manejando mejor algunas situaciones o relaciones, cuando puedes ir encontrando respuestas que hasta entonces no tenías…
Cada persona tiene su ritmo. Para mi es muy importante conocer y respetar el de cada uno. Cuando nos encontramos mal, todos querríamos que el sufrimiento desapareciera con rapidez; pero requiere un tiempo, es un proceso que cada persona hace de manera única. No creo en las terapias que prometen bienestar en 12 sesiones. Creo en un viaje conjunto donde explorar, preguntarse, darse cuenta, entender y dar sentido formen parte de descubrir y sanar lo que te ha llevado a donde estás. No simplemente quitando los síntomas, sino trabajando para que no se vuelva a repetir.